La empresa humanista: un modelo que impulsa cohesión y competitividad. Revista Mutualia. Entrevista a Juan Manuel Sinde

01/02/2026

Entrevista a Juan Manuel Sinde, Coordinador de la Comisión Promotora de HumaniSare, Club Arizmendiarrieta de la Empresa Humanista

“La empresa humanista: un modelo que impulsa cohesión y competitividad

Apuesta por extender el modelo humanista como vía para mejorar la satisfacción profesional y los resultados de las empresas.

La colaboración entre  Mutualia y HumaniSare no surge por casualidad. Ambas organizaciones comparten un mismo  diagnóstico: la convicción de que la empresa no solo debe generar riqueza, sino también contribuir a la cohesión social, a la dignidad de las personas y a la construcción de confianza colectiva. Desde esa visión, defienden que el futuro de las organizaciones pasa por alinear propósito, gobernanza y gestión bajo criterios éticos comunes.

En esta misma línea, el Modelo Inclusivo Participativo de Empresa (MIPE) plantea que las compañías deben evolucionar hacia estructuras donde cooperación, corresponsabilidad y orientación  al bien común sean elementos centrales del funcionamiento diario. Desde la perspectiva  de HumaniSare, una empresa humanista  es aquella que integra de forma práctica y verificable estos  valores adaptándolos a su propia realidad.

¿Cuál es el mensaje principal que desean transmitir?

La idea clave es que los valores humanistas pueden aplicarse a cualquier empresa. Las experiencias acumuladas muestran que este enfoque mejora tanto el clima laboral como la competitividad.”

¿Qué principios defiende el MIPE?

El modelo se apoya en dos bases  esenciales: el respeto a todas las personas y la primacía del bien común sobre  los intereses particulares.

En un mercado  global, la competencia no se centra en reducir costes, sino en ofrecer calidad, lo que requiere compromiso, creatividad y colaboración.

Para que las personas puedan aportar, deben sentirse reconocidas y respetadas.Todavía existe una brecha  entre muchos profesionales y los objetivos empresariales, y reducirla exige favorecer  el desarrollo  personal  y profesional. Respecto al bien común, las decisiones deben incorporar esta mirada colectiva. Las cooperativas ya han interiorizado esta lógica, y sería deseable que más organizaciones avanzaran en la misma dirección.

¿Es posible transformar la empresa para transformar la sociedad?

A gran escala es difícil influir directamente, pero sí es viable hacerlo en ámbitos más concretos, como la comunidad vasca, donde existe una fuerte tradición participativa. Para quienes compiten en mercados internacionales, apostar por organizaciones más humanas es incluso más necesario.

Van a poner en marcha el Club para la Promoción de la Empresa Humanista. ¿Qué objetivos tiene?

“El Club servirá como espacio de encuentro para compartir un ideario común y contará con órganos de gobernanza propios.”

Desde ahí se impulsarán varias iniciativas: difundir buenas prácticas mediante cápsulas audiovisuales, divulgar experiencias premiadas  en los Arizmendiarrieta Sariak, ampliar categorías de premios, proponer incentivos fiscales en Nafarroa y adaptar el MIPE a la administración pública.

La frase que guía el Año de la Empresa Humanista es “Siempre hay un paso más  que dar”. ¿Cuál sería  ese siguiente paso para  las empresas de Euskal Herria?

El avance pasa por implantar progresivamente los sistemas de gestión recomendados. Para ello resultan claves una comunicación  interna que genere  confianza, una formación  estable —entre 40 y 80 horas anuales por persona—  y mecanismos que permitan participar en los resultados  a toda la plantilla fija.

¿Qué balance hacen de 2025?

Aunque prefieren  centrarse en lo que queda por recorrer,  destacan que han alcanzado 200 presentaciones del MIPE, han publicado 380 artículos de opinión desde su inicio, avanzan en la preparación de los cuatro libros previstos para 2026  y han organizado numerosas actividades precursoras.

¿Qué potencial tiene  el modelo  humanista más  allá de nuestras fronteras?

Funciona especialmente bien en países con tradición cooperativa  o de participación. Aquí, el reto es evitar que decisiones  cortoplacistas frenen un camino que ofrece  beneficios compartidos.

¿Qué barreras dificultan la participación en gestión, resultados y propiedad?

Investigaciones recientes señalan  que las empresas deben avanzar en transparencia y en la apertura  de espacios  reales de decisión. Por su parte, los sindicatos están llamados a equilibrar su papel reivindicativo con una función más técnica y colaborativa.  Aunque persisten  ciertos recelos, aumenta  el consenso sobre  la conveniencia  de compartir resultados,  y el MIPE se presenta como una vía robusta  para ello.

Usted conoce bien la experiencia de Mutualia  en la transformación hacia  una gobernanza ética. ¿Hasta qué punto  considera que este camino está alineado con lo que propone el Club HumaniSare y el modelo  MIPE?

La trayectoria de Mutualia es un ejemplo claro de cómo una organización puede fortalecer su legitimación social incorporando la ética como eje estructural. La entidad se ha dotado de valores homogéneos, ha creado estructuras específicas de gobernanza ética y ha situado el propósito en el centro de su gestión.”

Este planteamiento coincide plenamente con los valores del Club HumaniSare y con el MIPE, que promueven  empresas donde la participación, la transparencia y la orientación  al bien común son parte intrínseca del día a día. Mutualia ha demostrado que avanzar hacia una cultura más humana no debilita la eficiencia, sino que refuerza el compromiso interno y la generación de valor social sostenible.

¿Qué papel deberían desempeñar instituciones y organizaciones empresariales para  asegurar que el Año de la Empresa Humanista tenga continuidad más allá de 2026?

Sin entrar a definir funciones  concretas, considero  positivo que se refuercen los apoyos a iniciativas orientadas al humanismo  empresarial, como la Nueva Cultura de Empresa o Ekinbarri. Impulsar esta visión ayudaría a sustituir dinámicas de confrontación por otras de cooperación, beneficiosas para toda la sociedad.