Valores frente a intereses. Carney frente a Trump. Grupo Vocento. Juan Manuel Sinde

15/03/2026

Valores frente Intereses. Carney frente a Trump

En su reciente libro de Memorias, la excanciller alemana Angela Merkel cita a multitud de personajes de la política local e internacional y expone sus relaciones personales con los máximos líderes de diferentes países. Tiende a destacar los aspectos positivos y las coincidencias y a explicar también como lógicos algunos desacuerdos.

Sólo hace dos excepciones: Valdimir Putin, del que sintió que le mintió en la ocupación rusa de Crimea y al que nunca más le dio ninguna credibilidad… y el entonces candidato a la Casa Blanca, del que sólo afirma que deseaba fervientemente que Kamala Harris (a pesar de ser de una ideología política distinta de la suya) ganara las elecciones aquel año.

Destaca los fuertes ataques que tuvo que padecer en el momento de la crisis de refugiados en Europa, que dio lugar a la entrada de más de 1 millón de personas en menos de 2 años, decisión que ella explica como producto de sus convicciones democristianas.

No parece, sin embargo, que en estos tiempos las convicciones estén al alza en el mundo político, sino que más bien parece que lo que cuenta es la fuerza que cada uno tiene para defender sus intereses, sean o no legítimos.

Ciertamente, el actual inquilino de la Casa Blanca no deja margen al error sobre lo que previsiblemente prevalecerá a corto plazo, pero no olvidemos que su mandato tiene fecha de caducidad y que él mismo aventura que si pierde las elecciones de medio mandato el “impeachment” le puede sacar de la Casa Blanca antes de lo previsto.

Le auguramos, sin embargo, más futuro a medio plazo a las ideas de otro político cercano a USA, el recientemente nombrado primer ministro de Canadá, Mark Carney, que anteriormente fue durante casi 7 años Gobernador del Banco de Inglaterra, quien en su libro “Values” defiende que gran parte de los problemas globales actuales tienen su raíz en una jerarquía equivocada de prioridades, al confundir Valor (económico) con Valores (principios que guían nuestros comportamientos).

Carney sostiene que las sociedades modernas han ido dando prioridad al valor monetario por encima de los valores humanos y sociales, lo que les ha convertido en “sociedades de mercado” donde todo se mide por precio. Critica que este enfoque reduccionista ignora aspectos esenciales de la vida: la confianza, las relaciones personales, el bien común, … que no se reflejan adecuadamente en métricas económicas.

Examina tres grandes crisis contemporáneas para mostrar cómo la ausencia de valores robustos ha agravado sus efectos:

  1. La crisis financiera de 2008, que opina fue el resultado de un excesivo entusiasmo por los mercados sin suficiente supervisión y que en la respuesta no se reformaron suficientemente los incentivos que pusieron en riesgo a toda la economía.
  2. La pandemia del COVID-19, en la que quedó patentes la fragilidad de sistemas que no estaban diseñados para proteger a los más vulnerables.
  3. El cambio climático, cuyos efectos afectarán desproporcionadamente a generaciones futuras que no participan en las decisiones de hoy, por lo que considera que es la manifestación más clara de la crisis definitiva de valores.

Para superarlo propone reconstruir los sistemas económicos y sociales sobre bases éticas más sólidas, en torno a siete valores que considera esenciales y que estarían orientados a reequilibrar la economía y la sociedad:

1.-Solidaridad: Reconociendo obligaciones recíprocas entre individuos y comunidades.2.-Justicia: Garantizando que las oportunidades y recursos se distribuyan de manera justa.3.-Responsabilidad: Asegurando la rendición de cuentas de instituciones, gobiernos y mercados. 4.-Resiliencia: Fortaleciendo la capacidad de las sociedades para recuperarse de shocks.5.-Sostenibilidad: Tomando decisiones que preserven el capital social, natural y económico para las generaciones futuras.6.-Dinamismo: Promoviendo la innovación, pero sin sacrificar valores humanos y 7.-Humildad: Reconociendo los límites del conocimiento y evitando la arrogancia en la toma de decisiones.

Como conclusión Carney llama a repensar el propósito del sistema económico global y subraya que para afrontar los desafíos estructurales de nuestro tiempo debemos realinear el valor del mercado con los valores humanos fundamentales, lo que exige una transformación tanto cultural como institucional, líderes con visión ética, políticas que integren justicia y sostenibilidad y una ciudadanía que valore algo más que el crecimiento económico a corto plazo.

Propuestas que entendemos convergen con las propuestas de Arizmendiarrieta y que, modestamente, pensamos que tendrán más influencia a largo plazo en las sociedades occidentales que los comportamientos ególatras apoyados en una capacidad militar que no se ha caracterizado precisamente por resolver problemas en el pasado.

 

Juan Manuel Sinde
Presidente de Arizmendiarrieta Kristau Fundazioa y socio colaborador de Laboral Kutxa